El Favorito del Jefe ღ Capítulo X

15 mayo 2016

El Favorito del Jefe ღ Capítulo X


Después del regaño del jefe, todo ha estado tranquilo por aquí. Sin embargo, esa tranquilidad me tiene un poco ansioso, sobre todo por Taemin. Antes solía molestarme constantemente a recepción para aceptar salir a una discoteque y ahora que lo quiero no ha venido. No lo he visto salir ni entrar del edificio y es que quizás tiene mucho trabajo en su oficina. Respeto eso. Onew no ha molestado tampoco, eso me hace pensar que tal vez ambos tuvieron discusión de pareja.

Ruedo los ojos ante tal pensamiento. Si supiera Taemin que el que es su pareja se anda metiendo con la Sra. Lee, y es que las veces que había llamado a su escritorio, nunca responde; ahora lo hace y de muy mala gana. El trio amoroso está con problemas o el Sr. Jinki se cansó de dar tanto amor que decidió darle vacaciones a su pene. ¡Por fin!

Como la Sra. Lee no estuvo ocupada, los pedidos hecho por Choi se transmitían a ella y, por lo tanto, ya no había regaño alguno sobre mi persona. Aunque debo reconocer que extraño un poco de eso. Es muy divertido molestarlo siendo tan inocente y mayor de edad; sólo un año mayor que yo.

Ahora es momento de tomarme la última hora de colación siendo recepcionista... No sé si sentirme contento con eso. Si bien no molestaré a Choi, si seré molestado a menudo por él. Sí, como no. Sonrío y me voy a la cafetería cerca a los grandes edificios.

La gente de la empresa, por lo general, se toman su hora en la misma para después volver y no perder mucho tiempo en sus respectivos trabajos. Yo iría un poco más tarde pero me quejo porque tengo que estar atendiendo el teléfono cada maldito segundo. Y qué, como si fuera a descansar siendo el asistente de Choi.

Siempre me siento en la ventana para ver el exterior correr lentamente ante mis ojos mientras bebo mi café americano. No como más que un pequeño pastel de chocolate como para sentirme enérgico del todo antes de volver al trabajo.

Tras terminar mi hora, camino a paso lento de vuelta a mi puesto y, como era de esperarse, comenzaron las llamadas. Estos eran telépatas.

—Choi International —contesto de mala gana.

—Señorito, no ha contestado con la rapidez que lo acostumbra.

—Estaba en mi hora de colación —rodo los ojos.

—Bueno, se ha atrasado casi 15 minutos.

—Descuentelos si quiere —dije ya un poco fastidiado después de tener toda la tranquila semana sin molestias —. ¿Qué desea?

Choi se había quedado callado por un largo minuto después de lo dicho y yo seguí al auricular con la llamada entrante mientras organizaba todo el escritorio. Ya sabía que siendo el último día, debía de organizar todo. No sé si habré dejado a Choi pensativo o es que estaba diciendo todos los insultos que podía, ahora sí, dentro de su pequeña cabeza.

—Tiene que organizar y preparar los documentos para el pase de puesto —logró decir.

—Lo tengo muy claro. ¿Algo más?

—Siendo su último día, me gustaría que mandara por correo las últimas citas que registró.

—Ningún problema, lo estoy haciendo ahora —tan pronto como escuché que quería la lista, ya lo tenía más que enviado.

—Bien —se hizo una nueva pausa —. Tiene hasta las tres para quedarse y se podría retirar.

—¿Cómo? Pero...

—Nos vemos en su nuevo puesto el lunes. Hasta entonces.

Y cortó sin más. ¿Qué había sido eso? Yo creo que de todas las personas que trabajan aquí, no sería el único extrañado. En serio, necesito disfrutar de una fiesta y el maldito de Taemin no se aparece.

Como si estuviera llamando al diablo, el nombrado aparece en las grandes puertas del edificio.

—Taemin —le llamo para que se acerque al mesón.

—Oh, Kibum, ¿qué pasa?

—Eso me pregunto yo de ti.

—Yo estoy bien —eso era más que mentira al ver sus tremendas ojeras bajo sus achinados ojos —. Sólo ha sido que esta semana, la empresa ha tenido mucha demanda de productos —eso no lo he notado ante las llamadas, siendo un poco sarcástico —. ¿Y tú?

—¿Yo qué?

—Te ves un poco alterado —me miró con cautela.

—¿Sabes? No lo sé —alcé los hombros —. Tuve toda una semana tranquila del jefe y ahora me viene a fastidiar con que llego tarde, que debo organizar y dejar listo para el lunes y que le envie las citas registradas. De pronto, de la nada, dice que me vaya en una hora más y que nos vemos en el nuevo puesto. Más encima tú no te apareces y no me ofreces ir a una fiesta, por lo cual estoy muy estresado.

Me queda mirando con cara de incredulidad.

—Oye, cálmate un poco. Para tener una semana tranquila, estás sacando humos por los oídos —rió —. Ya sabes, el trabajo es trabajo y cuando se trata de esta gran empresa, todos tienen que estar atentos; mas aún cuando se está entre los jefes de cada departamento.

Creo que me excedí por nada.

—Si, lo siento —agaché la cabeza.

—No te preocupes, ¿qué ibas a saber tú? —medio sonrió —. Ya la otra semana serás más conciente de los movimientos de la empresa y me alegro tener a alguien de confianza en ese puesto.

—¿Qué quieres decir?

—Detesto a Lee.

—¿En qué términos la detestas?

—En términos de que ya sé que se ha estado follando a Onew —dejó salir un suspiro pesado. Okey, esto ya me lo esperaba pero no lo veo tan alterado como para estar llorando por él. ¿Por qué? —. No me mires así, no soy víctima.

—Es que no lo entiendo.

—Es verdad que por mucho que reconozca tener una "relación" con Onew, nunca será aceptada y mucho menos por su familia.

—Oye, espera. Por lo que yo veo, es casi denigrante y no me refiero a lo de su familia, me refiero a ti. ¿No le vas a reclamar?

Mueve su cabeza de forma negativa —. Ya lo he hecho antes y siempre me repite lo mismo de la familia y bla bla bla. Sabes qué, me estoy estresando yo ahora —soltó una carcajada —. Deberíamos salir hoy por la noche, ¿qué dices?

—Estoy completísimamente de acuerdo.

—¡Bien! Entonces nos vemos en el mismo local de la primera vez.

—¿No podemos ir a otro lado? —hice un puchero.

—Es que ahí me hacen descuentos.

—¡Pero que tacaño! —le golpeo levemente el brazo.

—Debes reconocer que la música ahí es genial.

—Bastante, como para restregar mi trasero con otros —por que el maldito local acumulaba una cantidad grande de personas y lo es más, la pista de baile —. Pero está bien, nos vemos en la noche.

Vi alejar muy sonriente a Taemin y eso me revitalizaba también.

Para el momento en que se fue, quedaba un tiempo y como aún no terminaba mi trabajo, hice lo de costumbre: contestar llamadas y anotando nuevas reuniones que les enviaré en cuanto termine aquí. Ya faltando algunos minutos para salir por fin de este puesto, me puse a organizar un poco el escritorio y, por último, agarrar mis cosas e irme a casa.


Llegó la noche tan rápido como pasó mi mañana aburrida. Por lo menos sé que al otro día no habría trabajo y también aprovecho de celebrar, definitivamente, mi ascenso con la persona que creía más cercana en la empresa. Ahí me estaba esperando Taemin muy entusiasmado en la salida del local.

—Maldición, llegas tarde otra vez —me regañó divertido.

—No es mi culpa que el conductor se haya ido por lo lugares más atestados de la ciudad sólo para retener un rato más a esta belleza.

—Mira tú, que egocéntrico eres.

—Estamos en las mismas.

Reímos y sin hacer esperar la discoteca, entramos gratis gracias al Sr. Lee Taemin por ser cliente frecuente del lugar. Ya me imagino cuantas veces habrá venido aquí y no sólo para traer a los novatos, sino que para estar con Onew, siendo un lugar casi libertino. Como era de esperarse, el lugar estaba completísimamente lleno. Eso me disgustaba un poco por ahora. Después de tomar... esto se volverá divertido. 

Con Taemin disfrutamos de las charlas, los tragos y algún que otro miramiento con chicos y chicas. Dios, habían seres casi mitológicos en el lugar, por así decirlo, y yo quería disfrutar de eso. Yo pensé que Taemin no tanto porque suponía que respetaba la relación no relación con Onew y estuve muy equivocado. Este chico es tan libertino como el lugar y no pude más que reír.

Chicos y chicas me miraban de igual forma y ninguno de los que pasaba ante mis ojos me sacaba a bailar. No me los iba a comer, almenos no literalmente, y me tenía un poco decepcionado pues me había demorado un montón en arreglarme.

No quería ser yo el que los fuera a buscar asi que simplemente me quedé sentado hasta sentir a alguien hacerlo a mi lado. Me sorprendí el saber de quien se trataba.

—¿Qué hace usted aquí?

—¿Ahora me tratas de usted? Estamos en un área informal.

—Entonces, Minho, ¿qué haces por aquí?

—Sólo acompaño a mi amigo.

Abrí los ojos como platos. Si se trataba de Onew, Taemin estará en problemas.

—¿El Sr. Jinki está aquí?

—Sí y sé lo que piensas.

¿Acaso puede leerme la mente?

—Taemin no tendrá ningún problema con Onew sobretodo si está pasado de tragos —aseguró confiado.

—Lo dices como si hubieras visto muchas situaciones al respecto.

—Así es, pero no aquí, en otras partes —hizo una mueca de disgusto —. Ellos son una pareja rara. Les gusta ser posesivo con el otro pero en otros momentos les gusta ser libres y creo que con eso están bien.

—Bueno, suena muy grotesco. Pero hay que aclarar que ellos no son pareja.

—¿Acaso no lo son? —se sorprendió Minho y eso me hacía dudar de la mucha confianza que tenía Onew con él. Un amigo no tan sincero, podría ser un problema, pienso yo.

—Taemin me dijo que en realidad no tienen nada formal por el hecho de que los padres de Onew son... ¿homofóbicos? —no encontraba otra palabra para describir la situación.

—Si fueran homofóbicos, Onew estaría en la calle literalmente.

—¿Ellos lo saben? —Minho afirmó —. ¿Entonces por qué no aceptan el que estén juntos?

—Los padres de Onew son muy idealistas. En esto de las grandes familias y, además, grandes empresas reconocidas internacionalmente, siempre tienen por objetivo que los hijos tengan futuros hijos que serán herederos. Si el hijo está metido con un hombre, ¿cuándo va a salir el nieto? Y menos querrían que fueran adoptados ya que podrían ser relevados siendo personas desconocidas y que luego tomen el poder sin ser parte de algo que se fundó dentro de la misma sangre.

—Eso suena hasta tétrico —un escalofrío recorrió toda mi espina dorsal el pensar que siendo de familias adineradas hubiera tantos prejuicios ante otras personas —. Está bien, Taemin lo sabe, ¿pero no sería algo hasta denigrante para él? ¿Onew no lucharía por su relación?

—Es que ahí hay otro problema y los dos lo saben —eso me intrigó —. Taemin está seguro de su sexualidad mientras que Onew está dudoso aún.

—¿Es bisexual?

—Exactamente. Incluso le he prohibido estar con...

—La Sra. Lee —nos miramos al instante y es como se hicieron las preguntas obvias: cómo lo sabes y cómo lo sé, siendo respondido por un: —Sólo lo sé —suspiré —. Taemin también lo sabe y le duele pero piensa que no entrometerse es lo mejor.

—En cierta forma, es verdad. Onew necesita tiempo como para saber qué es lo que realmente le gusta, aunque eso conlleve a lastimar a ambas personas o a las muchas personas con las que se haya metido.

Ambos suspiramos sonoramente. La vida era difícil si no te decidías a que bando ir. Incluso yo me compliqué cuando tenía 12 años al descubrir que me gustaban demasiado los chicos y los muchos maltratos que sufrí por ello. ¿Por qué Onew no se decidía por uno y ya? Era mayorcito como para estar jugando con personas que realmente saben de sentimientos. Mi instinto me dice que quiere muchísimo a Taemin a pesar que no se le nota y que le da miedo ir en contra de sus padres, y no sé si es por ser deshererado.

¿Por qué estoy pensando en tantas cosas? Llegué a la empresa solamente para trabajar y el hecho de que seducí al Sr. Jinki, era para obtener empleo, no debería de importarme nada de esto. Odio los jefes en general.

—Voy a bailar, ¿quieres ir? —decidí que pensando mucho perdía el tiempo en querer disfrutar del lugar.

—No, gracias, soy muy tieso —negó rotundamente.

—Que aburrido.

Sin más lo dejé para irme directamente a un chico que había observado en el bar por mucho tiempo. Él también me había mirado de reojo pero parecía no tener valor de invitarme, así que di el primer paso invitándole a bailar y no se rehusó.

Esta noche iba a ser divertida para mi.
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