El Favorito del Jefe ღ Capítulo IX

15 mayo 2016

El Favorito del Jefe ღ Capítulo IX


—Creo que el problema con tu padre ha sido grande.

—No fue solamente grande: fue inmenso. ¿Cómo viene a desautorizarme delante de ese niñato?

—Sólo es un año menor que tú —me recuerda Onew —. Acuérdate de que la empresa no es tuya y tu padre puede tomar las decisiones que sean oportunas para la misma —y detesto que me lo diga.

—Ya lo sé, pero soy el heredero. ¿Qué más que hacer de la empresa como yo quiera?

—No seas codicioso, amigo. Tu padre no siguió aquí porque quiso descansar de tantos años de trabajo —recalcó —. Son cuarenta años y tú llevas semanas; quizás un mes.

—Odio cuando tienes razón —azoté la cabeza contra el escritorio.

—Soy la conciencia y el ángel en este momento. Ya a la noche te puedo influenciar de mala manera pero no pensemos en eso.

Ambos reímos.

—¿Entonces que hago?

—Acatar las palabras del Sr. Choi.

—Pero es tan difícil.

—No lo es, hombre. Devolvemos a la Sra. Lee su anterior puesto y a Kibum a ser tu asistente. Puedo hablar con Taemin para que haga los papeleos rápidamente.

—Yo no estoy urgido en que se venga de inmediato —le miré amenazante —. Puedo saber de más que aunque la Sra. Lee vuelva a su puesto, nada te impide tener sexo con ella.

—¿Es un problema?

—Es un probiema contra la integridad de la empresa.

—Okey, okey. Entonces trataré de ser lo más recatado y genuino con mi trabajo —hizo una reverencia antes de caminar hacia el ascensor —. De todas formas hablaré con el pequeño Tae para que haga los nuevos contratos.

—Está bien, como quieras —rodé los ojos y giré la silla hacia los grandes ventanales para ver el hermoso horizonte.

Esto me hace pensar que la misión en sí no es difícil pero de alguna forma me complica y no sé por qué. Sé que el niñato no me molestará más que cuando me conseguía reuniones cada día de todo el maldito mes y lo veo casi como un alivio. Pero tener contacto con él todos los días me hará sentir irritado y me conozco.

De todas formas, debo hacer lo que quiere mi padre si es que no le quiero dar un parocardiaco.

Llamo al sector de Recursos Humanos y me contesta directamente Taemin.

—Sr. Lee, necesito que se presente un momento en mi oficina.

—Por supuesto, Sr. Choi.

Me da la impresión de que Onew ya le tiene que haber dado la información porque accedió sin cuestionar como otras tantas veces.

Pasado los diez minutos, llega a mi oficina con una carpeta en sus manos.

—Aquí está —extiende dos carpetas en realidad.

—Onew, ¿verdad? —él asiente y por una parte esto hace el trámite más rápido pero de todas formas debo cambiar algunas cosas de estos contratos que no le había comentado a mi amigo —. La Srta. Lee volverá efectivamente al puesto de recepcionista pero el sueldo no me convence del todo.

—Es el mismo que tuvo cuando cumplía el mismo trabajo.

—Bueno, si supieras que alguien se enojaría por ello —seguramente no entiende a lo que me refiero. No es mi padre, sino la condición que me ha impuesto Onew en la charla mañanera y no sé por qué tengo que hacerle caso.

—¿Entonces le dejamos como el de asistente?

—Le rebajaremos sólo un poco.

—Okey, ya entiendo —él sabe cuánto es el porcentaje de rebaja que siempre se le hace a los empleados cuando son cambiados de puesto. Mi padre ya me lo ha explicado.

—Con el Sr. Kim será diferente. Como su puesto cambiará, se le subirá el sueldo pero no a este. Será aumentado en un 30% —y me mira con asombroso.

—Señor, ¿está seguro? Eso es lo que gana una persona en el sector de Finanzas.

—Eso es lo que ha mandado el jefe mayor —resoplo.

—Pues... haré el cambio de inmediato —dijo aún incrédulo.

Créeme Taemin que yo estaba igual que tú cuando mi padre ha dicho eso y no podía ir en contra de sus palabras.

No se demoró nada en modificar los contratos y así poder firmarlos para que las personas correspondientes así también lo hicieran. Por supuesto que siendo esta semana, seguirían en sus puestos hasta terminar los deberes que les corresponden y dejar todo ordenado para el reemplazo.

En estos momentos los papeles habrán pasado por sus manos y firmado. De todas formas me voy asegurar.

Llamé al instante y como de costumbre, el señorito me hace esperar.

—Choi International.

—Supongo que ya firmó el contrato.

—No.

—¿Cómo que no?

—Hay una cláusula que no me gustó.

—¿Cuál sería?

—La de ser su esclavo sexual. ¿Cómo te atreves a pedirme eso, Choi?

¡¿Qué demonios?! Apuesto mucho a que eso fue broma del pollo de mierda y su secuaz angel—demonio Taemin. Los voy a matar a los dos y si es posible hablaré con mi padre para que los baje de puesto y yo los denigraré hasta el cansancio. ¡Y si es que me canso también!

—Es broma —escucho una risotada tras la línea telefónica y comienzo a hervir de rabia —. Se te escuchaba clarísima la irritación y los murmullos de odio hacia el Sr. Jinki y Taemin —vuelve a reír.

—Es un idiota, señorito. ¿Debo recordarle que está en hora de trabajo? —le gruño.

—Oh, por supuesto que estoy consciente de eso. Además, no se ha acercado nadie al mesón y mucho menos esperando por cita.

—Debe de saber que ser recatado a cada hora, minuto y segundo en la empresa es de suma importancia y que por usted todos se sentirían en la libertad de hacer lo que quieran.

—¿Qué? —resopló —. Estás de broma, ¿verdad? Sólo estaba riendo, ¿qué tiene de malo eso?

—Que no se puede hacer.

—Excusas.

—También no debes referirte a mi solamente con Choi. Soy Sr. Choi para todos aquí.

—Pero...

Corté de inmediato porque me estaba irritando más.

—¡Ah! ¡Como lo odio! —casi me arranco los cabellos del cráneo.

¿Cómo iba a soportar tal niñería? Ese maldito no tiene siquiera respeto de donde está y yo que estaba a punto de asesinar a dos inocentes pero no tan inocentes.

Llamo de inmediato a Onew.

—No lo soporto. En serio que no lo soporto.

—Y ahora que te hizo —dice resignado.

—Una maldita y pesada broma, y más encima se atreve a reír de mi.

—¿Qué te dijo?

—Que en el contrato había escrito una propuesta de esclavo sexual.

—¿Y no aceptaste? —dijo muy emocionado.

—¡Pero que pendejadas piensas! ¿Cómo iba yo a escribir esos papeles si Taemin los hace? ¡Ya los iba a matar a los dos por confabulación!

—Que suerte la tuya —soltó un aire pesado —. Te ha pedido ser tu esclavo y a mi nada.

—¡Que no me estés fastidiando, pollo!

—Ya, ya. Cálmate, hombre, que no es nada del otro mundo.

—La integridad se ha ido después de ustedes tres.

—¿Los tres?

—¡Taemin, el señorito y tú!

—Haríamos un buen trío, ¿verdad? —mi amigo suspira y ya esto es el colmo de todo.

—¡¿Por qué siempre tienes que estar pensando en sexo?! ¡Y más encima con hombres!

—¿Estás cuestionando mi sexualidad, amigo?

—Deberías de acostarte siempre con la Sra. Lee.

—¿Es una orden?

—No lo...

—¡Lo haré, señor! ¡Será un honor fundir mi espada en...!

—¡¡Maldito!! —y corté.

¿Es que no hay nadie serio de los que me rodean? En quien más tengo confianza me juega bromas igual que el señorito y Taemin le sigue en todas sus bobadas por "amor". Esto, en vez de parecer una empresa, parece un jardín de infantes.


El resto del día transcurrió con normalidad. Pocas llamadas llegaban a mi oficina porque seguramente Onew debió estar fundiendo su espada en... ¡Okey, no quiero pensar en eso! De todas formas no me importa porque quiero tener un tiempo tranquilo. 

Me hace pensar que la empresa iría por su cuenta y me pregunto si mi padre estaba tan relajado trabajando aquí en un principio ya que también mi abuelo le cedió el puesto más o menos a mi edad. ¿Habrá pasado lo mismo que yo? No lo creo. En ese tiempo no habían personas con mentes de cloaca, estoy seguro.

Al salir de la empresa no me gusta pensar más que en trabajo y al llegar a casa sólo estoy pensando en Kibum y su pesada broma. Maldito engendro del mal. Apuesto a que llegó al mundo sólo para sacar de sus cabales a quien se le pusiera en frente y para mi mala suerte, yo he sido elegido. ¿Quizá por mi actitud y genio? Ya me forjé así, que más le puedo hacer.

Mientras reviso algunos papeles, me acordé de la conversación de mi padre con el señorito y el motivo de su salida en Stark U.S. ¿Es que acaso sabe todo acerca de lo que pasó? ¿Por qué? ¿Qué es lo que realmente pasó? Yo pensaba algo como la envidia por el rápido ascenso en la empresa o tal vez descubrió que había manos negras en las estadísticas financieras; pero se nota que había algo más y todos me lo ocultaban... Bueno, no todos, pero los que sabían al respecto y más que nada para no expandir más información a terceros.

Ya una vez le pregunté a Kibum el motivo del por qué salió y no quiso responder. ¿Será que si se lo pregunto otra vez, responderá? Me gusta la confianza entre los trabajadores, aunque el señorito la ha sobreestimado y en eso debo culpar a Onew.


A la mañana siguiente, todo parece seguir normalmente su curso. Eso me impresiona sobre todo porque Onew se dedicó solamente a trabajar, mientras que Taemin y Kibum, hacían lo suyo. Me dio una impresión como que trabajaran desde hace tiempo y se dedicaban sólo a sus responsabilidades asignadas. La Sra. Lee estaba aún más extrañada por el hecho de que mi amigo no se haya acercado a buscarla sino que simplemente a dejarle unos papeles para luego ser enviados a mi oficina. ¿Qué es lo que estaba pasando?

No es preocupación la que tengo pero si me gustaría saber que es lo que está pasando porque anímicamente todo está raramente tranquilo después de tanto ajetreo entre las semanas pasadas.

Decido ir a buscarlo al piso inferior, sorprendiendo a la gran mayoría de empleados que se inclinan ante mi llegada. Me gusta ser el jefe y ser respetado; aunque acabe con mi paciencia y quiera mandarlos todos al diablo.

Cuando entro en su oficina, se encontraba atendiendo una llamada telefónica. Con su mano dijo que entrara y me sentara. Yo esperé el tiempo necesario como para formular preguntas a lo que le sucedía y esperaba que no fuera respecto a su vida amorosa por que sería el colmo. Cuando finalizó, me observó expectante.

—Supongo que vienes a preguntar como estoy —asentí y él sonrió —. Estoy bien, como siempre.

—Estás raro.

—¿Quieres que ande por los alrededores molestándote? —rió.

—Por supuesto que... —por un momento me desconcerté, pues me gusta que esté al pendiente con bromas pero también me gusta cuando está en plan del respetado Vicepresidente —. Te conozco y sé que estar sentado ahí toda la mañana, te molesta.

—Pues eso es lo que tengo que hacer —dijo resignado.

—Pasa algo —cuestioné, afirmando que en verdad había algo detrás de esa "responsabilidad" repentina.

—Sabes que mi padre también fue Vicepresidente de la empresa —asentí nuevamente —. Por lo tanto, me ha pedido exclusivamente todos los papeleos de las últimas transacciones, cosas por el estilo, y... —mostró su mejilla derecha el cual se ocultaba a la luz del día y se notó el moretón alrededor de la misma, tratado de cubrir con maquillaje —. Que puedo decir, la responsabilidad me la he metido en el trasero desde que inicié en el puesto y ahora veo las consecuencias —sonrió como si nada hubiera pasado.

—Por dios, Jinki, ¿en serio sonríes después de lo que te pasó?

—¿Qué más puedo hacer? No voy a golpear a mi padre de vuelta así como así.

—A pesar de los años aún sigue teniendo mano dura, ¿verdad? —traté de tocarlo pero al simple contacto alejó el rostro. Debe dolerle demasiado; más sentimental que físicamente.

—Debes tener cuidado con tu padre —me miró horrorizado pero sé que estaba molestando.

—No me ha golpeado desde que tengo conciencia y menos lo haría ahora.

—¿Estás diciendo que actúo como un adolescente rebelde?

—Ya lo has captado —él, muy animado se lenvantó del asiento y comenzó atacarme con cosquillas que me hacían reír a carcajadas. De seguro todos los empleados se preguntaban que estaba pasando en esa oficina —. Ya, para —dije casi sin aliento.

—Bien, eso te enseñará a respetarme por ser mayor pero aún joven Onew.

—Nunca había visto y escuchado una persona con tanta autoestima en mi vida.

—Me alegro de ser el primero en tu vida —movió sus cejas graciosamente. Este es el Onew que conozco y que en ocasiones extraño —. Por cierto —volvió hablar —, la otra semana comienza Kibum siendo tu asistente, ¿cómo te sientes al respecto?

Ese era un tema que quería evadir.

—Pff... No lo sé. Quiero que todo siga normal; sin problemas, sin nada.

—Creo que conmigo por los alrededores, habrá muchos problemas —bromeó.

—Espero que no lo atosigues.

—¿Es una amenaza?

—No. Sólo quiero que desempeñe bien su trabajo y más que para la empresa, es para que mi padre no me esté atosigando.

—Efecto y consecuencia. Entiendo.

Onew comprendió mi situación en este momento, se lo agradecí y, como ya todo estaba hablado y aclarado, me dispuse a ir cuando...

—Minho.

—¿Dime?

Nos observamos un instante y mientras el parecía pensarse las palabras antes de decirme, negó con la cabeza e hizo ademán de que me fuera tranquilo, lo cual me pareció extraño. De todas formas, ahora estoy más tranquilo de que mi amigo haya querido hablar conmigo y no ocultarme nada de lo que pasara. Si me cuenta sus experiencias sexuales implícitamente, ¿por qué no las personales y familiares? Crecimos prácticamente juntos y la confianza está.

En fin, tengo que seguir con los papeleos correspondientes de la empresa para no llevarme un regaño de mi padre también.
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