Because You Complete My Heart ღ Capítulo I

15 mayo 2016

Because You Complete My Heart ღ Capítulo I


Faltaba un año para ir a la Universidad y poder estudiar lo que tanto quería.

Un chico seguía con su pasión desde pequeño y como práctica, aglomeraba montones de recuerdos junto a sus amigos, plasmados en fotos, haciendo hermosos momentos año tras año. La fotografía lo apasionaba de sobremanera consiguiendo al instantes fotos increíbles, no sin antes consultar a un hyung que tenía el mismo gusto y que era tipo profesor cuando se lo pedía.

Cada vez que algo le atraía, instintivamente sacaba alguna que otra foto buscando el mejor ángulo para ser casi de postal. Pensó en ocasiones vender las mismas para poder hacer dinero extra antes de entrar de lleno en los estudios y conseguir su título.

Faltaban dos días para entrar a clases y lo que siempre hacían para conmemorarlo y repetir recuerdos, es viendo los mismos recuerdos a través de un proyector. Esto lo hacían cada año como señal de una amistad duradera y fial. Sin embargo, en esta ocasión, para Youngjae no era de la misma manera y lo detestaba desde hace tres años. Por obligación del mayor, Yongguk, debía ir para no romper con la tradición, sin importarle que uno de ellos ya lo había hecho.

Cuando todos se reunieron en casa de Himchan, el mayor apagó luces y encendió el proyector, mostrando de inicio las primeras fotos que eran de sus nacimientos. Todos volvían a poner sus caras de asco el recordar toda esa baba caerse por las comisuras de los labios y los posibles horrores en pañales. Uno que otro reían como los menores del grupo: Junhong era especialmente molesto cuando trataba de burlarse de otros, pero cuando era él en pantalla, refunfuñaba todo momento. En cambio, Jongup, se reía de los otros e incluso de sí mismo, haciendo que su timidez desapareciera por completo.

Las fotos comenzaban a colmar la paciencia de Youngjae cada vez que salía una de él con el innombrable, pero no quería ser el malo de la película, aunque inevitablemente iba a pasar, y arruinar lo pacífico de la instancia. Si fuera él, las quemaría una por una hasta que no quedara recuerdo alguno de esa persona pero era imposible porque Himchan las tenía todas guardadas bajo llave.

De ellas apareció las primeras en ser sólo los cinco y eso lo relajó: esa sí que es una amistad inquebrantable. No hay intereses de por medio, todos ya saben sus gustos, sus metas de mayores. Esto si era fianzar la amistad hasta tal punto de que todos eran apoyo para los momentos más difíciles de la vida.

—Esta parte sí me está gustando —comentó de repente Youngjae y muy sonriente, atrayendo la atención de todos pero aún más de Jongup, quien como siempre, no puede guardar paciencia ante eso.

—No puedo creer que sigas con esas clases de comentarios.

—Bueno, digo lo que pienso y es la pura verdad.

—Ya, chicos, cálmense —se interpuso Himchan al ver el rostro serio de Yongguk —. Sigamos viendo tranquilamente lo que sigue. Aún falta mucho.

—Por supuesto —ambos resignados, volvieron a prestar su atención en las diapositivas.

Luego de un instante, lo que era una eternidad para Youngjae, volvió a hacer un comentario incómodo.

—Creo que si hubiera estado el "innombrable", la fiesta habría sido un desastre.

—¿Puedes callarte? —volteó a verlo un molesto Jongup ante la voz irritante de su hyung.

—¿Y qué si no quiero? Tengo libre expresión —expresó sin remordimiento.

—Claro que la tienes, pero eso no te da derecho a denigrar a Daehyun.

—¡No lo nombres!

—Daehyun era nuestro amigo.

—Ya lo has dicho: era. Tiempo pasado, Jongup, y vaya amigo que nos tocó. Nos abandonó a todos —se cruzó de brazos.

—Hyung, ¿puedes parar un momento? —Junhong suplicó ante la reacción de los dos —. Por favor.

—¿Y por qué no le dices a él también? —apuntó a Jongup que estaba sentado en el suelo.

—Tú empezaste con esto —replicó el pequeño.

—¡Ja! Ahora yo soy el malo de la película —eso era ya lo que estaba esperando.

—Lo que quiere decir es que estamos en una instancia donde deberíamos estar en paz —replicó Himchan.

—Pues no se puede.

—En serio, Youngjae, deberías detenerte —Himchan quería controlar la situación y aunque lo hiciera tan tranquilamente, también le colmaba la paciencia.

—Dile eso a Jongup —se defendió Youngjae.

—Yo no fui el que comenzó —contrarió Jongup —. Tú te alteras al sólo nombrar a Daehyun.

—¡Que no lo nombres!

—¡Era tu mejor amigo, grandísimo idiota, y así no lo puedes perdonar!

—Pero si serás... —Youngjae no dudó en abalanzarse sobre Jongup para golpearlo y por suerte estaba Junhong a su lado para poder agarrarlo.

—¡Hyung, cálmate!

El nombrado no escuchaba a su alrededor, sólo tenía en mente el querer matar al menor con sus propias manos aunque le costara fracturas. Yongguk había sido muy paciente hasta ahora que ya con todo esto logró acumular su rabia y desquitarlo en un sólo grito.

—¡BASTA!

Todos quedaron paralizados. Su voz era tan gruesa y poco decir autoritaria como para llamar la atención sin ápito de contrariar. Youngjae se maldecía por sus impulsos incontrolables de ser siempre sarcástico en los momentos menos apropiados y se lamentaba ser así, pero no podía hacer nada.

Vio como el mayor de todos salió al jardín sin mirar atrás. Le debía una disculpa y Himchan se lo hacía saber con sólo una mirada reprobatoria.

—Bien, chicos, vayamos a preparar algo para cenar. ¿Se quedarán hoy?

—¡Sí! —respondieron con gran entusiasmo los menores al no perder la oportunidad de utilizar el gran salón de juegos que tenía Himchan en casa.

Youngjae por su parte meditó y respiró profundamente antes de salir a hablar con Yongguk. Se acercó sigiloso y aún así, captó la atención del mayor.

—Sabes que Daehyun no tiene la culpa.

—No sé si la tendrá o no, yo sólo sé que nos abandonó.

—Era menor de edad, ¿cómo iba a evitarlo? —Yongguk volteó hacia Youngjae —. ¿Acaso sigues sin entender eso?

—¡Lo entiendo! Es que me cuesta asimilar que se haya ido sin decirme nada. Tú ya conoces mi historia con él, Yongguk hyung, y sin embargo, con los únicos que se comunicó fue contigo, con los demás y yo qué. ¿Cómo te sentirías si tu mejor amigo... no te dice nada? —afloraron pequeñas lágrimas en los ojos de Youngjae.

—Lo hizo por tu bien —confesó lastimoso porque él sabía el motivo de la ida de Daehyun —. Él no te quería ver triste tras su ida, eso te lo aseguro.

—Más me duele que no se haya despedido.

—¿Te hubieras sentido mejor acaso? Youngjae, ahora tienes novio y eres feliz. ¿Qué mas da?

—¡Tú no lo entiendes! El muy maldito me hace recordarlo. ¡Sus ojos, sus labios, hasta sus actos!

—¿Entonces por qué estás con él?

—¡Porque quería creer que era Daehyun! —gritó en su cara —. No sabes como se siente el corazón destrozado por la persona que decía quererte y amarte hasta que se va, siempre esperando que nada malo pase y eso simplemente pasa —tomó una bocanada de aire antes de volver a desahogarse —. ¡Ese Daehyun estúpido me dejó solo! ¡Solo! —Youngjae estalló en llanto y el mayor no tuvo más que abrazarlo con todas sus fuerzas por el dolor irreconocible que sentía su amigo. 

Muy bien sabía que estos dos ocultaban algo hace años y no decía nada por miedo a que sintieran miedo. Podría sonar muy tonto, pero era la verdad. Lo que más quería Yongguk era protegerlos y no juzgarlos por algo tan natural como es el amor.

Allí, con Youngjae en sus brazos, se dio cuenta de otra presencia en el lugar. Era Himchan, su más confidente amigo y al que le contaba todos sus secretos, incluido el que escuchó por boca propia de Youngjae, quien también estaba llorando por lo destrozado del menor. No dudó ni un momento en acercárseles para también abrazarlo y darle la tranquilidad de que todo estaría bien, y que ellos siempre estarían para él.

Cuando Himchan supo lo sucedido con Youngjae por la ida de Daehyun, se le destrozó el corazón. El menor pasó meses sin querer salir de casa, llorando incesantemente hasta quedarse dormido de nuevo, pero al despertar, recordando y volviendo a su estado una y otra vez. No ingirió alimentos tanto que había perdido muchísimo de peso, dejando atrás las características mejillas regordetas y su cuerpo volviendo a un estado esquelético. En ese momento, decidió que no dejaría de lado a su amigo pequeño en ningún momento y fue así que, distrayendo su atención de todo lo relacionado con Daehyun, Youngjae fue superando su estado de ánimo.

Aún con su ayuda, el menor cambió radicalmente su actitud; ya no era el amable y risueño, era el serio y pesimista. 

¿Qué pasó cuando Youngjae conoció a Kangjun? Entró en pánico pensando que era Daehyun, cayendo a su trágico estado pero no por mucho tiempo ya que Himchan le aclaró que no era él y se trataba de un transferido. Sin embargo, no pudo hacer nada cuando Kangjun se le metió por los ojos a Youngjae y tiempo después supo de su relación. No es que le cayera mal pero si algo le volvía a pasar a su pequeño, él mataría a ese chico sin impedimentos.

Yongguk se dio cuenta de que el menor cayó en el sueño de morfeo de tanto llorar.

—Todo va a estar bien —tranquilizó mientras escuchaba los indetenibles sollozos de Himchan.

—No quiero verlo destrozado, no quiero verlo en ese estado de nuevo.

—No lo hará, él es más fuerte de lo que piensa y lo sabe. Sabrá superar todo esto, te lo prometo.

—Espero que así sea —sorbió por la nariz y borró algunas lágrimas de su rostro —. Será mejor llevarlo a casa.

—No, yo me encargaré de su madre —Yongguk sonrió con sus característicos labios de Huasón.

—Está bien.

Tras la sigilosa entrada al interior y llevar a Youngjae a la habitación, Himchan no contuvo las ganas de seguir el tema que habían conversado en la mañana mientras lo veían dormir plácidamente.

—En serio, creo que deberías preguntarle.

—Con lo que ha dicho esta noche queda todo más que suficientemente claro lo que piensa de Daehyun.

—Sólo deberías intentarlo. Ya has dicho que es fuerte y podrá superar una prueba más —Yongguk suspiró pesadamente ante la petición de Himchan.

—Lo haré, le preguntaré, pero estamos concientes de que será una respuesta negativa.

—No cuesta nada con intentarlo —sonrió antes de irse de la habitación para ver la desastroza preparación de una "cena" de los menores.

*     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *     *      *     *     *

La noche pasó como un suspiro ya siendo domingo, último día de descanso antes de volver a los estudios.

Al final, todos durmieron en casa de Himchan, el mismísimo propietario de una mansión.

Cuando eran pequeños, ellos se veían como unos simples niños para jugar y divertirse, pero a medida que iban creciendo iban comprendiendo la magnitud detrás de lo millonaria que era la familia Kim, sin importarle a las madres de los cincos chicos que eran unos simples "mortales". La duda de cómo se forjó una amistad entre las madres es un misterio que no han podido resolver ni ellos porque siempre cambiaban las versiones de los hechos por lo que dejaron de cuestionarse aquello y sólo disfrutar de la magnífica amistad que habían creado.

Jongup y Junhong eran los más felices en quedarse algunas noches con autorización tanto de los padres de Himchan como el de ellos. Mientras que Youngjae disfrutaba más su casa con sus padres y Yongguk ya se había alojado completamente en la mansión ya que con Himchan iban a estudiar en la misma Universidad.

Esta era una mañana particularmente pacífica donde todos tomaban desayuno con gran entusiasmo. Iban yéndose de uno a uno de la mesa hasta que por fin quedó Yongguk con Youngjae.

—¿Cómo te sientes?

—Bien —dejó saber antes de llevarse otro bocado de cereal a la boca.

—¿Te puedo preguntar algo? —esta era la que más le costaría a Yongguk puesto que sería decisivo para alguien más.

—Claro.

—Tú... ¿Qué pasaría si Daehyun decide volver?

Youngjae no se esperaba tal pregunta. Si bien había sufrido durante muchos años, nunca se había replanteado el hecho de que Daehyun podría volver algún día y que su vida seguiría así tal cual como está. Lo pensó detenidamente pero su respuesta estaba muy clara en su cabeza.

—Espero que no lo haga.

—¿Por qué?

—Porque estuve en un estado deplorable y verlo sería volver a lo de antes. Yo... no quiero verlo y...

—¿Y?

—Por su cuenta, volverá a irse y no quiero sufrir dos veces por esa misma persona.

Yongguk al escuchar aquello se complicó en demasía. Él no debería estar preocupado por lo que pudiera pasar pero lo estaba y eso le hacía rascarse la cabeza de los nervios. Youngjae se fue a su casa dejando al mayor aún complicándose antes de llamar a esa persona que, con su llegada, podría traer un buen de problemas.

—Daehyun.

—Hola —respondió este con voz nerviosa.

—¿Sabes la situación en la que estamos?

—Sí, ya me lo has dicho.

—¿Aún así piensas volver?

—Vamos, Yongguk, sabes muy bien que no puedo hacer nada al respecto.

—¿Pero tenía que ser en el mismo colegio?

—¡No tenía opción! No puedo decidir si aún soy menor de edad. Les di otra opción a mis padres pero dicen que es el mejor colegio de la ciudad —Yongguk lo sabía puesto que Himchan y él estuvieron ahí, y sus tres pequeños también lo están.

—Sí, lo siento. No es tu culpa.

—No tienes por qué disculparte, Yongguk hyung —se escuchó un suspiro pesado en la línea —. ¿Qué pasa si a Youngjae le da la crísis? Me sentiré culpable.

—Tranquilo, él sabrá que hacer. Himchan siempre le deja los medicamentos guardados en la mochila sin falta y lo sabe.

—Siento que... estaré arruinando el resto de su vida.

—Daehyun, tienes que estar tranquilo, tienes que ganarte la confianza de Jae poco a poco. No tienes que precipitarte y hablarle al instante, deja que él se acerque a ti a preguntarte o lo que sea. No invadas su entorno tan pronto.

—Sí, ya estoy psicológicamente preparado ante eso.

—Bien, sólo... vamos a tomarnos las cosas con calma en el primer día del infernal colegio.

—Tú no estarás ahí para la pesadilla que me va a tocar.

—No, pero Youngjae siempre llama a Himchan cuando le pasa algo y recuerda que los dos estudiamos juntos. Channie no te odia, te quiere mucho, pero quiere más a su pequeño porque él lo ha cuidado y ha estado en esos momentos más difíciles para Youngjae, y no dudará en hacerle daño al que se lo haga a su pequeño, sea quien sea. Si te dijera que tiene entre ceja y ceja a Kangjun —de sólo pensar en las torturas que haría Himchan, le da un escalofrío completo en el cuerpo.

—¿Qué tal ese chico?

—Es buena persona.

—¿Sólo eso?

—Tengo una opinión propia con respecto a él y Himchan tiene otra. Jongup y Junhong dicen que es genial y divertido porque pasan casi la mayoría del tiempo juntos.

—¿Y qué piensas tú?

—Que es un buen chico que ha ayudado sólo un poco a Youngjae.

—Entiendo... —por una parte Daehyun quería volver atrás y arreglar todo o no haber hecho nada para no tener que pasar por esta situación. No se arrepentía de nada pero de saber que sus padres iban a tomar una decisión precipitada, se hubiera guardado todos sus sentimientos en un cajón.

—Daehyun, debes prepararte y eso tendrá que ser el resto del día —sugirió Yongguk.

—Sí. Gracias por los consejos y apoyo para el primer día en el infierno.

—No hay de qué —medio rieron y colgaron.

—¿Era Daehyun? —se escuchó a Himchan tras la espalda de Yongguk.

—Sí y está preparado.

—¿Crees que Jae lo estará?

—Espero que sí.

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